Mangalica es una raza autóctona húngara, de pelo rizado, grueso y largo, emparentada genéticamente con nuestro cerdo ibérico.
La raza tuvo un gran desarrollo en el Imperio Austro Húngaro, pero tras la 2ª Guerra Mundial, su población entró en declive. En 1990 quedaban menos de 200 ejemplares.
Buscando un cerdo de calidad con cualidades para la elaboración de jamón y lomo de lenta y larga curación, Monte Nevado encontró algunos ejemplares y, tras años de intenso trabajo, selección y cría, evitó su extinción.
Así nació una especialidad: crianza al estilo tradicional húngaro, pero curación en España al estilo Monte Nevado.