Desde 1898:
Historia de Monte Nevado: más de
125 años de tradición jamonera
Orígenes
Desde 1898, Monte Nevado representa una forma de entender el jamón basada en el respeto al tiempo, al producto y al oficio. Esta es la historia de una familia de maestros jamoneros y de un conocimiento transmitido de generación en generación durante más de un siglo, que ha sabido evolucionar sin perder su esencia.
1898: El origen de una familia de maestros jamoneros
Cuando hablo de Monte Nevado, no hablo solo de una empresa de jamón. Hablo de mi familia y de una manera de sentir el oficio que comenzó mucho antes de que yo naciera.
Nuestra historia arranca en 1898, con mis bisabuelos Juan Olmos y Víctor Llorente, los primeros maestros jamoneros de la saga. En aquel momento no existían marcas ni discursos. Existía el conocimiento transmitido en silencio, de generación en generación. Aprendieron a escuchar al tiempo, al clima y a las piezas. A entender que un buen jamón no se fuerza: se acompaña durante su lenta curación.
El oficio del jamón: tradición y conocimiento compartido
Ese saber pasó después a mis abuelos, Ireneo Llorente y Vicente Olmos. Con ellos, el oficio del jamón se consolidó como una forma de vida basada en el trabajo constante, el respeto absoluto por la materia prima y una relación muy estrecha con nuestro entorno.
Ellos sentaron las bases de todo lo que vendría después con una idea clara que sigue vigente hoy: hacer las cosas bien, aunque requiera más tiempo.
El nacimiento de Monte Nevado como proyecto empresarial
La marca Monte Nevado nació más tarde, con mi padre, Miguel Olmos. Con él, ese legado familiar tomó forma de proyecto empresarial.
Monte Nevado no fue un punto de partida, sino un paso natural dentro de una historia que ya llevaba décadas escribiéndose. Aportó visión, estructura y una manera de crecer que nunca rompió con el origen ni con el respeto al proceso tradicional de curación del jamón.
Crecimiento, bodegas naturales y proyección internacional
A lo largo del siglo XX, Monte Nevado evolucionó con calma y coherencia. Se ampliaron instalaciones, se abrieron nuevas bodegas naturales y el proyecto comenzó a viajar fuera de nuestras fronteras.
La exportación llegó como una consecuencia lógica del trabajo bien hecho y supuso una responsabilidad clara: mantener intacta nuestra manera de entender el jamón —ibérico y serrano— independientemente del lugar del mundo en el que se disfrute.
La apuesta por la raza Mangalica y la larga curación
En los años 90 vivimos uno de los momentos más decisivos de nuestra historia. En la búsqueda de animales especialmente aptos para elaborar jamones de larga curación, encontramos en la raza Mangalica muchas de las virtudes que siempre habíamos valorado en el cerdo ibérico.
Su infiltración grasa, la calidad de su carne y su comportamiento en bodega, nos llevaron a apostar por esta raza singular, asumiendo también un compromiso firme con su salvación y conservación. Por este trabajo de recuperación, recibí la Cruz de la Orden de Honor de Hungría, y la raza fue declarada Patrimonio Nacional Gastronómico por el Parlamento Húngaro.
Premios, innovación y reconocimiento internacional
Con el paso de los años, nuestros jamones comenzaron a estar presentes en algunos de los establecimientos más exigentes del mundo. Siempre hemos entendido que tomar parte de estos lugares es una consecuencia natural de la constancia, del respeto por el producto y de una identidad clara.
Este prestigio internacional está ligado a nuestro enfoque de mejora continua. En los últimos años hemos desarrollado más de 30 proyectos de innovación, aplicados al conocimiento del proceso de curación, el comportamiento de las piezas en bodega y la calidad final del producto.
La combinación de tradición, experiencia e innovación, junto con la pasión de todo nuestro equipo, ha convertido a Monte Nevado en la marca de jamón más galardonada por el Ministerio de Agricultura en los Premios Alimentos de España, con los premios al Mejor Jamón de Bellota Ibérico en 2018 y 2025, y al Mejor Jamón Serrano en 2022, 2025 y 2026.
El Campus del Jamón: tradición, innovación y futuro
En 2022 inauguramos el Campus del Jamón, un espacio creado para compartir lo aprendido durante más de un siglo, transmitir el conocimiento del oficio y seguir construyendo cultura.
Además, hemos plasmado nuestro conocimiento en tres libros y numerosos artículos técnicos que abordan, con rigor y profundidad, distintos aspectos del universo del jamón.
El Campus es también el espacio donde tradición e innovación se encuentran. En él se integran los aprendizajes surgidos de nuestros proyectos de I+D+i con un propósito claro: profundizar en el conocimiento del oficio jamonero, preservar su esencia y contribuir a su evolución con una mirada de futuro.
Una empresa familiar con la mirada puesta en el tiempo
Hoy, como director general, mi responsabilidad es custodiar este legado y prepararlo para las generaciones futuras. Monte Nevado ha crecido y se ha adaptado a nuevos tiempos, pero sigue siendo, en esencia, una empresa familiar.
Una historia hecha de personas, decisiones meditadas y confianza en el valor del tiempo. Porque todo lo que somos hoy empezó en 1898. Y sigue creciendo con la misma convicción.
Juan Vicente Olmos
Director general de Monte Nevado